La verdad jamás estará en los ignorantes, en los cobardes, en los cómplices, en los serviles y menos aún en los idiotas.

¡Por fin, un destino de grandeza!

Por Eduardo Rodríguez Paz.

“Me hierve la sangre al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la patria”. General Manuel Belgrano.

Según pasan los años 

El tiempo huye de una manera inexorable. “Tempus fugit, carpe diem”, “el tiempo huye, aprovecha el día”, decía Virgilio en sus Geórgicas. El paso de los años, los meses, los días, las horas le va haciendo entender a los hombres, aunque a veces de manera tardía, que el valor más importante que atesoran en sus vidas terrenas es el tiempo. Tiempo que deberán administrar de la mejor manera posible entre sus obligaciones, sus necesidades primarias, sus intereses y su ocio.

De la forma en que se aproveche o no ese tiempo y esa división del mismo, será el resultado de una vida. La sensación de triunfo o fracaso será, indefectiblemente la que devendrá del mejor uso posible que se le haya dado a esa herramienta que mide nuestra existencia y que de manera generosa nos regala la naturaleza. Cuando suene la última de las horas (“Omnes vulnerant, ultima necat”, “todas hieren, la última mata”, escribían los latinos en sus relojes de sol), se podrá saber con meridiana exactitud cómo fue el uso que se hizo de su vida en la historia de cada uno de los hombres. En ese momento exacto, el de la rendición de cuentas con uno mismo, se conocerá si una existencia ha sido fructífera, útil, rica, o estéril e inútil.

Y así se estaba aprovechando este tiempo de la Patria, para hacer un breve raconto de la historia reciente, luego de tantos años de convulsiones devenidos en la actual paz de la que goza la República. El haber llegado al año 2050, cifra redonda para los cabalísticos, daba para una introspección profunda en estos tiempos de refundación de las vivencias patrióticas de los argentinos. 

2050, año de Gracia del Señor 

Es importante, en estos momentos, hacer un paneo sobre todos los planos de la Nación para saber dónde y cómo se ubican las variables históricas a tener en cuenta para poder hacer un exacto análisis de la realidad imperante. Demás está decir que las variables geográficas del país no son las mismas que, por ejemplo en el 2012. Hoy en día el país ha disminuido su superficie, pero, eso sí, ganado en calidad de utilización del territorio.

En el sur ya dejaron de pertenecer a la Argentina las provincias de Neuquén, Chubut y Río Negro, que fueron ocupadas por los hermanos chilenos, desde que se constituyó en su país un nuevo gobierno militar en 2020. En realidad mucho no se perdió porque, como dijo en su momento la Reina Kristina, estaban habitadas por muy poca gente que tampoco contribuía al engrandecimiento de la Patria y demandaban cada vez más dinero de las arcas de la Nación para su subsistencia.

En verdad, los hermanos militares chilenos (que demás está decir no encontraron la más mínima resistencia de las tropas argentinas carentes en absoluto de material bélico, uniformados e instrucción militar) le hicieron un favor a las arcas del Gobierno Central argentino. Entre otras cosas porque se eliminó el ministerio de defensa y la última ministro (Nilda Garré) se retiró a la vida privada y puso una academia de defensa personal, jiu-jitzu y otras artes marciales con dos tintoreros del barrio que dominaban el milenario arte oriental de la defensa desarmada.

Las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego fueron canjeadas en 2013, gracias a una acertadísima intervención del canciller de aquellos días, Héctor Timerman, por quince hectáreas en las Islas Malvinas, donde se erigió la Escuela de Formación Kirchnerista de Jóvenes Camporistas para todas las Américas, a los kelpers, esos desagradables súbditos de Inglaterra que hasta entonces no habían hecho más que incomodar a la Reina Kristina y su gobierno con sus excesos de lujo conseguido en base a regalías petroleras que los habían enriquecido a un nivel de Arabia Saudita.

Fue otro logro de la diplomacia vernácula ya que en esas provincias lo único que había eran problemas: la Corte Suprema de Justicia de la Nación insistía pesadamente con que Santa Cruz tuviera otra vez un Auditor General, cosa que a la Reina Kristina le fastidiaba en extremo, Cristóbal López había dejado la industria petrolera y se dedicaba de lleno a los casinos en Buenos Aires, Máximo andaba en otras cosas viviendo en Buenos Aires a tiempo completo, el mausoleo de Néstor y Kristina (que ocupaba junto a Él desde hacía unos días) había sido trasladado a la Plaza de Mayo en lugar de la Pirámide con el amplio consenso de la nouvelle CGT camporista, la Federación Universitaria y el brillante discurso inaugural del Regente Axel Kiciloff. Más adelante se explicará el término “Regente”. 

 Menos territorio, menos problemas 

Es cierto que la pérdida de las bodegas de la zona cordillerana ha sido una lástima, pero el tema no empaña la brillante decisión que se tomó en 2014 al sacarse de encina el país la inagotable fuente de problemas que fueron las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Catamarca. Cuando en un acto de visión estratégica del más profundo contenido social, de inserción, de sustentabilidad y contenido ideológico más puro y profundo, el gobierno le hizo entrega de las nombradas provincias a la Barrick Gold Corporation, en manos de su Presidente, el Ilustrísimo Señor (como lo denominó la Reina Kristina en aquel inolvidable discurso/perorata) Peter Munk.

¡Que se arreglen ellos ahora con tanta demanda de los radicales mendocinos encabezados por el traidor Julio Cobos, las ridiculeces de la familia Menem y los reclamos permanentes de toda esa chusma de los habitantes de las zonas mineras (Famatina y muchas otras) que en lo único que pensaban era en sus propios intereses personales y les importaba poco del crecimiento de la Barrick!

¡Qué tanto joder con el cianuro y los glaciares! ¡Que se quejen ahora que gobierna en la zona un Virrey de la Barrick con veinte mil hombres armados que hacen cumplir la Ley de la Minería Nueva promulgada en 2013, poco antes que se disolviera el Congreso Nacional, para atender a los justos intereses de las empresas extranjeras! ¡Qué tanto joder, la Reina Kristina ya tenía muy poca paciencia en esa época!

La entrega a Bolivia de Formosa, Chaco, Tucumán, Salta y Jujuy, fue otro éxito de la política de la Reina. A cambio Evo Morales, convertido en Emperador de Bolivia, prometió rebajarnos un veinte por ciento el precio del gas. Eso fue en 2014. Hasta ahora no lo cumplió por problemas internos con unos desagradables neoliberales de Santa Cruz de la Sierra que tiene que soportar y le exigen rendición de cuentas, pero ya va a suceder más adelante. Mientras tanto no hay que soportar reclamos permanentes de esas provincias acostumbradas a pedir su coparticipación federal como si fuera un derecho.

Por último y no por ello menos magistral, la decisión de nuestra Líder K de entregarle a Brasil Entre Ríos, Corrientes y Misiones, fue un acto de cosmovisión sideral de la política latinoamericana. ¿Para qué queríamos nosotros esas provincias bananeras, llenas de panza verdes, políticos opositores, selva, bichos infectos e iletrados a mansalva? ¿Para qué? ¡Díganme para que!

Por supuesto, Dilma Rouseff, la Emperatriz del Mato Grosso, nos mandó a cambio treinta y cinco mil negritos de la Amazonia que laburar por muy poca plata (prácticamente techo y comida), en negro y se sumaron a las Barras Bravas Argentinas que fundara en 2009 Él, el único, Néstor. 

Tiempos de cambio 

Así, dueños de un territorio reducido en superficie pero pletórico de argentinidad, se llegó a este 2050 desde el que se vislumbran tiempos de triunfo y gloria camporista. Que es lo mismo, o casi, que decir argentina. El Regente Kiciloff (ya de ochenta y cinco años) gobierna con mano de hierro y sabiduría ancestral, emanada del trato diario durante tanto tiempo con la Reina Kristina (q.e.p.d.), de sus ancestros soviéticos y de sus estudios en el Nacional Buenos Aires.

Sería bueno enumerar que tanto el Colegio Carlos Pellegrini y el Nacional Buenos Aires hace años que están dirigidos por los propios alumnos, que han desterrado las políticas neoliberales y reducido los planes de estudio a dos años, si uno quiere, sino, menos.

YPF dejó de funcionar, cuando se suicidó el ingeniero Miguel Galuccio, luego de que fracasaran todos sus planes para modernizar y hacer eficiente la empresa. No se notó mucho su ausencia porque, como dijo el Regente Kiciloff, en el fondo era medio neoliberal.

Aerolíneas Argentinas sigue funcionando, heroica e inclaudicable. Hoy tiene cuatro aviones, tres vuelos diarios de cabotaje y uno mensual a Venezuela, en homenaje al héroe latinoamericano Hugo Chávez (q.e.p.d.). El déficit se ha reducido y ahora es de solamente diez millones de dólares mensuales.

En todos los foros latinoamericanos se leen las enseñanzas de Guillermo Moreno (q.e.p.d.) a través de su inmensa obra literaria titulada “De fronteras adentro, el triunfo es seguro, o De cómo copé La Salada Y El Mercado Central”, casi agotada a nivel mundial.

El viejo edificio del disuelto Congreso Nacional se transformó en la sede de la Juventud Camporista, desprendimiento de La Cámpora inspirado en aquella vieja Juventud Peronista, ahora disuelta al igual que el partido.

La única moneda, el único billete que circula es el Boudou Argentino, que no lleva impreso valor alguno y cada ciudadano le escribe el que le parece según sus necesidades. Otro logro del post kirchnerismo kiciloffiano. 

Futuro de gloria 

No hay otra posibilidad para esta Argentina Camporista que un futuro de esplendor. El sabio e ilustrado Regente Kiciloff (que a pesar de los años que porta no ha dejado de deslumbrar con ideas increíbles) maneja unos planes de corto plazo dignos de aplauso. Entre otros, todas las poblaciones costeras de la Provincia de Néstor (ex Buenos Aires) desde San Clemente del Tuyú hasta Bahía Blanca serán entregadas en comodato por cien años a los más grandes casinos de Las Vegas administrados por una Fundación (por supuesto) denominada “The Big Maffias Business”, presidida por un hijo de Máximo K, que a la sazón, a los ochenta y cinco años ya dejó el mundo de los negocios y puso un boliche de venta de Play Station, que ya anda por el modelo cincuenta y cuatro.

Hablando de la familia, Flor K, nunca volvió al país y sigue viviendo en New York luego de fundar una compañía de filmes Triple X, gracias a sus estudios en el Actor Studio. Lamentablemente no se casó y a los setenta años vive con dos caniches toy.

¿¡Qué se puede decir de lo que nos espera!? Tanta sabiduría, tanta doctrina de Él y Élla, rindieron sus frutos a través de los tiempos. No seremos una potencia liberal, pero somos un paisito que no jode a nadie. Los niveles culturales habrán bajado, pero ¿qué hace falta para ver Show Match conducido por el hijo de Marcelo Tinelli por canal siete? ¿Qué no existe más ni el Anses ni las AFJP? ¿Y para qué servían cuando existían?

Gracias al Regente se ha eliminado todo vestigio de neoliberalismo, centroderecha, La Sociedad Rural, Clarín, La Nación, Perfil y los videos del viejo programa de Lanatta (q.e.p.d.).

Solo nos queda un futuro de gloria por delante. La K por fin se adueñó de la República y nos ilumina los días por venir. ¡Viva la Patria, carajo!

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