La verdad jamás estará en los ignorantes, en los cobardes, en los cómplices, en los serviles y menos aún en los idiotas.

El Terrorismo. Método político aberrante. Su vigencia.

Antecedentes del Terrorismo moderno. 

En principio debemos tener en cuenta que el “terrorismo” es sólo un instrumento de algunos conflictos armados que se utiliza para eliminar no sólo a personas reales, sino que pretende dominar, sobre la base del miedo que infunden sus acciones, al resto de aquellos tomados como blancos. El diccionario lo define “como un medio de lucha violenta practicada por una organización o grupo político frente al poder del estado y para la consecución de sus fines”. (Larousse 2002/2005). 

En las Naciones Unidas, en 2004, el “Grupo de Expertos de alto nivel sobre las amenazas, los desafíos y los cambios” lo definió como: “Cualquier acto, además de los especificados en los convenios y convenciones vigentes sobre determinados aspectos del terrorismo, los Convenios de Ginebra y la Resolución 1566 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (2004), destinado a causar la muerte o lesiones corporales graves a un civil o a un no combatiente, cuando el propósito de dicho acto, por su naturaleza o contexto, sea intimidar a una población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar una acción o abstenerse de hacerla.” 

En general todas las definiciones actuales de terrorismo comparten un elemento común: conducta motivada políticamente y no incluyen violencia por beneficios económicos o religiosos. En la actualidad, debido el rápido crecimiento de las organizaciones criminales transnacionales y el crecimiento del rango y escala de tales operaciones, pueden utilizar la violencia para alcanzar objetivos cuya motivación sea la obtención de beneficios financieros a gran escala.

Por lo tanto, aún cuando hoy la suposición es que todos los actos terroristas están motivados políticamente, algunas acciones están motivadas por otros factores, y el número puede crecer a la luz de la expansión de la actividad criminal internacional y en un número creciente de actos extremistas llevados a cabo en nombre de causas religiosas, culturales o económicas.

Otras aclaraciones.

Es necesario que tengamos en cuenta que el terrorismo puede ser “masivo” o “selectivo” de acuerdo al blanco afectado. El primero es la clásica colocación de bombas o el atentado de un suicida que se inmola con explosivos en lugares de concentración de público y el segundo se refiere al asesinato de una determinada persona (blanco) para atemorizar al resto mediante la idea de que “el modelo” puede repetirse. Este último es el ejemplo de los crueles asesinatos de jefes de pequeñas aldeas en Viet Nam por parte del Viet Cong, para impedir la colaboración de la población con fuerzas del ejército estadounidense.

Algunos casos de terrorismo selectivo de los sucedidos en nuestro país:

Ø     25/09/73, Montoneros asesina al Secretario de la CGT José Ignacio Rucci, con la finalidad de intimidar al Gral. Juan D. Perón, presidente electo, y presionarlo políticamente.

Ø     28/04/1974, dos terroristas pertenecientes al “ERP 22 de agosto” asesinaron al Dr. Jorge Vicente Quiroga ex juez de la Cámara Federal en lo Penal que juzgaba los delitos terroristas subversivos y que había actuado, entre otros, en el sumario efectuado por la fuga de presos en la cárcel de Rawson. También hubo atentados contra otros 2 ex jueces de la misma Cámara. El resto se exilió. Como consecuencia, el gobierno de María Estela Martínez de Perón, quiso recrear una cámara similar pero nadie aceptó formar parte, por temor a lo sucedido a esos jueces.

Ø     El 20/09/74, en la localidad de Santa Lucía – Tucumán – un grupo del  ERP que copó el pueblo , luego de asesinar al agente de policía Eduardo Ibarra en su casa, por haber servido de guía en el monte tucumano a efectivos de la Policía Federal en busca de guerrilleros, concurrió al club social donde asesinó al civil Héctor Oscar Zaraspe por haber auxiliado tiempo atrás a un policía herido por la guerrilla. 

Ø     25/09/74, el ERP asesinó en Córdoba al coronel Jorge O. Grassi al salir de su  casa, y posteriormente a 8 oficiales en distintos lugares y oportunidades, como represalia por el fracaso del ataque al Regimiento 17 de Infantería en Catamarca y la consecuente muerte de 16 guerrilleros.

Ø     Como norma, el asesinato indiscriminado de oficiales de las FFAA y policías de todo el país para quebrar su espíritu de lucha. 

Los intereses en juego en el siglo XX 

Para comprender acabadamente los conflictos armados (guerras), el llamado “terrorismo global” y el actual “narco terrorismo”, es necesario recordar los intereses permanentes de los antiguos y nuevos actores de esos conflictos a los que está íntimamente asociado el terrorismo. 

Hacia la mitad del siglo, la creciente necesidad de petróleo a nivel mundial y los sucesivos grandes descubrimientos del “oro negro” en Medio Oriente hicieron que tanto los EE.UU. como Gran Bretaña, Francia e Italia por un lado y la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) por el otro, incrementaran sus acciones para obtener  la hegemonía en la región  hasta bien entrada la década del 60. Simultáneamente en Medio Oriente nacía en 1948 el estado de Israel, con el consecuente desplazamiento forzado del pueblo palestino. 

El nacionalismo, el nuevo paradigma, surgen nuevos actores. 

A partir de 1952, el escenario va a cambiar, agregando nuevos actores. Con el derrocamiento del rey Faruk en Egipto, se inició la llamada “Revolución de los Coroneles” (Coronel Gamal Abdel Nasser en Egipto, Coronel y abogado Muammar Al Khaddafi en Libia, etc.). Los que proclamaban el nacionalismo árabe en toda la región. Otros líderes civiles, apoyados por los “coroneles”, como Ben Bella en Argelia y Sadam Hussein en Irak, también respondían a este nuevo ideario que se expandía rápidamente, amenazando las “zonas de influencia” de los países centrales de la región.  

Nasser en 1956 nacionalizó el canal de Suez, vía por donde se trasportaba entonces el petróleo de Medio Oriente, lo que tuvo una incidencia económica enorme en los fletes marítimos. También apoyó y permitió que se asentara en el Cairo la OLP (Organización para la Liberación de Palestina)  y además  le mandó armas a la guerrilla argelina a través de Libia.

Similar actitud tomó Khaddafi nacionalizando el petróleo y apoyando al IRA (Ejército Republicano Irlandés) y Al Fatah (Movimiento de Liberación de Palestina) el que en la década del 70 realizó encuentros con Montoneros efectuando negociaciones para mutuo apoyo de actividades terroristas. Entre ellas se daba instrucción militar a integrantes de Montoneros en Medio Oriente y se los proveía de armas (como los lanza cohetes RPG rusos, armas usadas en la llamada por ellos “contraofensiva” de 1978 y 1980 y otro importante cargamento que fue interceptado) mientras que la organización Montoneros le montaba una fábrica de explosivos en Sidón-Palestina- junto con un “oficial” químico que la dirigía.  

A medida que pasaban los años el conflicto árabe/israelí, aún vigente, provocó dos guerras entre Israel y los países árabes que lo rodean  y generó un enorme rearme de esos países que originó grandes negocios (venta de armas, equipos, sistemas aéreos, etc) en todo Medio Oriente por miles de millones de dólares, que beneficiaron las arcas de las empresas que las fabricaban, fundamentalmente de URSS y los EE.UU., lo que estimuló más tarde esa industria de guerra en Israel.  

A fines de los 70 la región del Medio Oriente continuó siendo inestable, aunque el negocio petrolero, por medio de acuerdos negociados con las “7 Hermanas” [i], estaba asegurado.  

La modernización industrial con su demanda de energía y el incremento de los transportes a combustibles derivados del petróleo, hicieron que la estrategia económica de las grandes potencias pusiera su foco en la necesidad de controlar esos recursos energéticos, los “gasoductos” y los “oleoductos de  petróleo”, en especial los que salen de la cuenca del mar Caspio y atraviesan la zona comprendida por Afganistán y Chechenia.   

Los conflictos periféricos.  El comienzo de la agresión soviética-cubana a Latinoamérica

Debemos recordar que como consecuencia de la 2ª Guerra Mundial () el poder en el mundo se había  transformado en bipolar bajo la dirección de dos grandes potencias: EE.UU. y la URSS, las que comenzaron a intentar obtener la supremacía una sobre la otra. El proceso de descolonización auspiciado por la UN vino a desequilibrar las hegemonías coloniales y a acelerar los cambios geopolíticos impulsados por los países centrales, tanto en África como Asia. 

En esa época la estrategia de EE.UU. para la dominación mundial era liderazgo moral y poderío económico - militar. La URSS que no podía competir en ese campo, desdobló su esfuerzo contra los países occidentales mediante una estrategia armada con dos vertientes:

·        La primera dirigida a África mediante las “guerras de liberación” contra los colonialistas y sus representantes nativos.

·        La segunda mediante las “guerras revolucionarias” en América Central y Sur, donde no existían colonias, pero sí antiguos problemas económicos, políticos y sociales que podían facilitar la implantación de regímenes comunistas, usando como base de apoyo doctrinario y de adiestramiento a Cuba, donde Fidel Castro había llegado al gobierno mediante una revolución contra la dictadura de Fulgencio Batista, que erróneamente apoyó EE.UU.. Poco tiempo después Castro con la declaración de su ideología y praxis  comunista, comenzaba a trasformar a la “isla” en  un gran centro de expansión marxista leninista y de adiestramiento militar para miles de jóvenes de todos los países al sur de México. 

Así, impulsada por la URSS, Cuba desarrolló una agresiva y desembozada exportación de su revolución a todos los países de América Central, América del Sur y Caribe. No obstante esta estrategia que comenzó a ejecutarse a partir de 1960 tuvo importantes reveses militares (Fracasos de las invasiones a Venezuela, Haití, Nicaragua, Costa Rica y República Dominicana) y problemas diplomáticos por las violaciones de normas internacionales por parte de sus embajadores, la injerencia en asuntos internos de otros países (realización o apoyo de acciones conspirativas y suministros de armas a grupos sediciosos), el proceso descubierto de instalar cohetes rusos de largo alcance en su territorio (que generó el conflicto con EE.UU. entre Kennedy y Kruschev) y finalmente el fallido intento de magnicidio del presidente venezolano Betancourt, determinaron su expulsión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1964 y la cancelación de relaciones diplomáticas con la totalidad de países integrantes, excepción hecha de México, (único país al que nunca se intentó exportar la revolución) que desde ese momento se constituyó en la vía natural de acceso y salida de la isla. 

Debemos destacar que Nikita Khrushev (Primer Secretario del PC de la URSS) había creado en 1962  la Universidad “Patrice Lumumba” en Moscú [ii], destinada a preparar futuros “lideres comunistas”, en conocimientos doctrinarios  y de técnicas militares y terroristas para empeñarse en los países del Tercer Mundo.(Africa, Asia Y América)  

Para romper ese aislamiento el Partido Comunista cubano organizó una serie interminable de congresos y seminarios internacionales que cumplían la importante misión de concertar compromisos que permitieran controlar el futuro proceso insurgente en su doble faz política y armada, habida cuenta de la crisis que vivían los partidos comunistas a nivel mundial por la lucha que protagonizaban para entonces la URSS y China para lograr la hegemonía de esa conducción ideológica. En ese sentido , Cuba fue el asiento de las dos conferencias de mayor envergadura: “La Tricontinental” y la “OLAS”. 

Se denominó “Tricontinental” a la Primera Conferencia de Solidaridad con los Pueblos de África, Asia y América Latina, inaugurada en La Habana en enero de 1966 a instancias y con apoyo de la URSS, para profundizar las conexiones entre dirigentes comunistas mundiales y ajustar detalles de coordinación de los distintos procesos revolucionarios en marcha o por iniciarse. Sirvió especialmente para dejar sentada la voluntad soviética de expandir los movimientos revolucionarios a través de Cuba, a la que se colocó en el centro del escenario mundial.

Esta conferencia constituyó una declaración de guerra tácita, al establecer entre otras premisas y recomendaciones: “…proceder a la infiltración de todos los estamentos sociales y sectores de la actividad de cada país seleccionado como blanco…” y también: “… promover la traducción y difusión de obras clásicas y modernas, literarias y científicas, que por su calidad y contenido sirvan para romper el monopolio cultural de la llamada civilización occidental y cristiana…” 

La Tricontinental estuvo constituida por 82 delegaciones, pero centró su atención estratégica en las 27 correspondientes a Latinoamérica a las que convocó para constituir al año siguiente la “Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de América” (“casualmente” su 1ra resolución). 

Queda dicho que la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) nació como primera resolución de la Tricontinental. A raíz de ello inmediatamente se convocó al Ministerio de Relaciones Exteriores cubano y se le asignó la responsabilidad de recabar información y elaborar sugerencias sobre cada país latinoamericano en seis rubros fundamentales que se canalizaron en sendas subcomisiones de : Demografía y Geografía, Economía, Educación, Salud Pública, Cuestiones Político Sociales e  Ideológico-Culturales. 

El aparato estatal cubano trabajó intensamente y bajo estricto secreto durante año y medio y, al inaugurarse las sesiones de la OLAS, también en La Habana y a fines de julio de 1967, el material producido sobre los seis tópicos específicos no fue otra cosa que la base de un plan coordinado de acciones revolucionarias en cada una de las áreas seleccionadas. 

Si aceptamos que la Tricontinental fue una “virtual declaración de guerra”, debemos coincidir que la OLAS se convirtió en su real materialización, al promover los instrumentos básicos (motivación, orientación, instrucción doctrinaria y militar, consignas y logística) para el despliegue insurgente en todos los países de la región, con lo cual se convirtió en el gran paso impulsor de las futuras acciones subversivas armadas del continente. 

Todas las resoluciones de la OLAS apuntaron a convalidar la expansión de la revolución cubana intentando la destrucción de las instituciones imperantes en los Estados y su reemplazo por sistemas comunistas similares. Para lograr ese objetivo se asignaba prioridad absoluta al empleo de la vía armada a la cual debían subordinarse las demás acciones concurrentes. (la guerra revolucionaria es “integral”, se ejecuta en todos los ámbitos). 

Esta consigna compulsiva determinó la inmediata creación de los llamados “Ejércitos de Liberación Nacional” (ELN) en todos los países integrantes de la conferencia (OLAS) que a partir de ese momento  - y bajo denominaciones y siglas variadas – fueron los iniciales responsables del baño de sangre que asoló a nuestras sociedades de la década del 60 y en la del 70. 

En la Argentina sólo los “Uturuncos”, las “Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), el “Ejército Guerrillero del Pueblo” y el “Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara” emparentadas con el peronismo en la resistencia y/o  la revolución Castrista de 1959, fueron incipientes organizaciones subversivas terroristas previas a la OLAS, y muchos de sus miembros formaron posteriormente parte de las estructuras más importantes y crecientes (Montoneros, ERP, FAR, etc)  desarrolladas a partir de esa conferencia, que se hicieron públicas a partir de 1970.  

El islamismo terrorista (Jihad), se incorporan otros actores, el terrorismo de los 80. 

Para entonces, año 1979, había triunfado la “Revolución Islámica” en Irán y se iniciaba el gobierno “integrista” (teocrático) con la particularidad de que el mismo, no sólo quería expulsar a los judíos de todos los territorios musulmanes, sino además, a todas aquellas personas que no profesaran la religión islámica para imponer el estado “teocrático” en toda la región, por medio de su revolución religiosa.  

El uso ilimitado de la violencia no sólo se manifestó en los territorios árabes, sino también se extendió a todo lugar del globo donde hubiere una población musulmana importante y donde se encontraran intereses de sus principales enemigos. Con ello se desató la Jihad (guerra santa). 

Para contrarrestar esta nueva amenaza mundial que afectaba a todos los estados del mundo, se suscribieron más de 13 convenios internacionales en el marco de la UN (Naciones Unidas) con la adhesión de países antagónicos entre sí tales como China, Rusia, EE.UU., India, Pakistán, etc. 

En los 80 y antes de caer el muro de Berlín (1989), la actitud de apoyar sin reservas al terrorismo cambió y muchos  países árabes tomaron distancia de aquellos que lo practicaban, debido a la aparición de la Jihad islámica (guerra santa) que afectaba sus propios intereses nacionales. Tal fue el caso de Argelia, protagonizado por el “Grupo Islámico Armado (GIA)”, como también  Egipto donde la organización “Al Yihad”, asesinó a su presidente General Anwar el Sadat, y  Jordania, donde la “OLP- Septiembre Negro” enfrentó abiertamente al ejército de ese país. 

En este contexto el nuevo gobierno en Irán planteó inicialmente su lucha contra el comunismo ateo en todos los territorios árabes. El ayatolláh Jomeini fusiló a todos los integrantes de grupos marxistas que había en el país. Años después la República Árabe Unida  logró el apoyo de los EE.UU. para derrotar al enemigo común en Afganistán,(la URSS) que quería aumentar su zona de influencia en el Asia Central [iii]  

Como no podía ser de otra manera a fines de la guerra de Afganistán los intereses del “integrismo islámico” y los EE.UU. se volvieron antagónicos y desde entonces se encuentran en guerra. Como consecuencia de la alianza el saudita Osama Ben Laden uno de los líderes de esta guerra, obtuvo  recursos financieros, armamento, entrenamiento y pudo formar su propia organización terrorista “Al Quaeda (La Base)” que llegó  a encuadrar 30.000 efectivos. 

El inicio de terrorismo en nuestro país. 

La dirigencia argentina en general (la política especialmente) no entendió que la subversión terrorista que se extendía por todo el continente era un componente más de la Guerra Fría e implicaba una seria amenaza para todos los países integrantes, pese que ya en 1964 tres importantes ministros del Presidente Arturo Illia (Juan Palmero – Interior, Miguel A. Zavala Ortiz – RREE y Leopoldo Suárez - Defensa) habían expuesto ante el Congreso Nacional denunciando la paternidad de Cuba de aquella prueba piloto de terrorismo rural (Ejército Guerrillero del Pueblo –EGP – comandado por Masetti y enviado por “el Che” para preparar la logística y el personal para su llegada al país – fracasada por su muerte en 1967) y la misión de estímulo a las revoluciones mediante su adoctrinamiento ideológico e instrucción militar (para entonces ya habían concurrido más de 300 connacionales). 

A tan categórica advertencia se sumó la clarividente admonición del entonces Director General De Gendarmería, general Julio Alsogaray, cuando, al anunciar públicamente la desarticulación por parte de es fuerza de los últimos focos del EGP en Orán (Salta) señaló que “el país debía prepararse para encarar un nuevo tipo de guerra”. 

Tan así la incomprensión que esa misma dirigencia política no reprobó, y hasta llegó a justificar o apoyar abiertamente acciones netamente subversivas e incluso a los movimientos insurreccionales de masas (Cordobazo, Rosariazo, Mendozazo, Viborazo, etc), por cuanto dichas manifestaciones apuntaban a minar el gobierno de facto de la denominada “Revolución Argentina”. Recordemos que   numerosos políticos justicialistas aprobaban todo tipo de acciones en la idea que permitirían a su líder exiliado en España regresar al país y ponerse al frente de su movimiento. 

Esta actitud respondía también a que el propio Perón alentaba con el mismo objetivo, error que después tuvo que admitir al enfrentarse “con las juventudes maravillosas” cuando certificó que su movimiento político estaba infiltrado ideológicamente y que lo habían utilizado a él como señuelo para tratar de llegar al poder. 

La Cámara Federal en lo Penal (CAFEPE) creada por el gobierno militar en 1971, que había constituido un extraordinario primer ejemplo a nivel mundial para combatir el terrorismo político con eficacia mediante métodos jurídicos y modernos, fue destruida 48 horas después de la asunción del Presidente Cámpora. Previamente (el 25 de mayo de 1973) se había liberado sin exigirle condiciones a alrededor de 2.000 subversivos terroristas sentenciados o bajo proceso ante esa Cámara.  Esa liberación e inmediata amnistía costó al país muchos nuevos enfrentamientos armados y nuevos torrentes de sangre. La mayoría de esos liberados, hoy están desaparecidos. 

Fue el Congreso Nacional, prácticamente con votación unánime el que convalidó ese acto de irresponsabilidad suicida del Poder Ejecutivo incentivado por su Ministro del Interior Esteban Righi  (hoy Procurador de la Nación) que dejó inerme a la nación ante el flagelo del terrorismo  y que constituyó una verdadera traición de los legisladores a aquellos integrantes de las FFAA, de Seguridad y Policiales que habían arriesgado su vida para cumplir esa tarea. A partir de ese momento el desprecio de la Ley en el país. 

Del terrorismo internacional de los 70 al narcoterrorismo de los 80. 

La aparición en los 80 del terrorismo islámico, ha sido paralela al desarrollo de un nuevo terrorismo en América Latina que continúa como una “seudo guerra revolucionaría”, que en la actualidad se ha transformado en “narco terrorismo”.  

Los casos de Colombia  y Perú son paradigmáticos en tal sentido. Tanto las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) como Sedero luminoso de Perú eran opuestos al narcotráfico en sus inicios, por una concepción netamente ideológica. Sin embargo, a medida que aumentaban sus problemas financieros por la merma de dinero proveniente de Cuba, comenzaron a brindar servicios de seguridad al tráfico de drogas y, como prestación recibían dinero o armas.  

Una vez caído el Muro de Berlín con la consecuente paralización de subsidios desde la isla, las FARC establecieron una rápida asociación con los carteles y se convirtieron en parte principal del negocio; en tanto los senderistas produjeron una masiva matanza de los “capos narcos” peruanos de la droga de la localidad de Uchiza y a partir de ese momento se apoderaron integralmente de la explotación. 

Es importante señalar que el producido por la venta de droga de estos dos países alcanza cifras anuales calculadas en ciento de miles de millones de dólares, dinero que en proporción significativa se trata de “blanquear” en diferentes “paraísos fiscales” cuando no en bancos de línea de países centrales.  

Recientemente un muy incipiente “EPP” (Ejercito Popular Paraguayo) [iv] estaría incursionando en el uso del contrabando y venta de droga para financiarse. Según la inteligencia satelital del SIMCI (Sistema de monitoreo integrado de cultivos ilícitos) la zona de selva ocupada por las FARC produce 510 toneladas de cocaína anualmente [v]. Otra forma complementaria de financiarse siguen siendo los secuestros e impuestos revolucionarios a la población, lo que también les permite influir sobre ésta políticamente. 

Como observamos existe una zona gris entre los presuntos idearios políticos altruistas y el delito económico que afecta a la salud biológica y moral de la sociedad que dicen defender. Es evidente que existe una contradicción: la droga que destruye a la juventud, no puede a su vez ser el principal recurso de sostén de un ideario político.  

La legislación argentina. 

Como expresamos al inicio se ha definido a estos actos de crueldad aberrante con distintas ideas y palabras y ya existe internacionalmente una abundante legislación y doctrina para enfrentar esta amenaza. En la Argentina desde el año 1974 diferentes normas vienen legislando sobre el fenómeno terrorista, algunas de ellas siguen vigentes y otras se han derogado, actualmente rige desde su promulgación el 4/7/2007 la ley 26.268 que agrega al Código Penal el Art. 213º, el que norma al respecto:

“Se impondrá reclusión o prisión de Cinco (5) a Veinte (20) años al que tomare parte de una asociación ilícita cuyo propósito sea, mediante la comisión de delitos, aterrorizar a la población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, siempre que ella reúna las siguientes características:

a.      Tener un plan de acción destinado a la propagación del odio étnico, religioso o político;

b.      Estar organizada en redes operativas internacionales;

c.      Disponer de armas de guerra, explosivos, agentes químicos o bacteriológicos o cualquier otro medio    idóneo para poner en peligro la vida o la integridad de un número indeterminado de personas.

Para los fundadores o jefes de la asociación el mínimo de la pena será de DIEZ (10) años de reclusión o prisión”. La antedicha norma se aprobó, pese a la oposición tenaz y manifiesta de conocidos legisladores que comulgan con ideologías de izquierda. 

Argentina tierra de “solidaridad” con los terroristas internacionales.  

ü     ETA (Euskadi ta Askatasuna-País Vasco y libertad). 

La asociación Askapena es la colateral rama  de la ETA encargada de buscar “solidaridad” de otros grupos de izquierda en Latinoamérica. Esta agrupación política, creada en 1987,  está organizada en “brigadas” y forma parte del Foro Social Mundial. Su líder es el suizo Walter Wendelin. A este agitador profesional le fue negada la entrada a Chile por el gobierno de M. Bachelet, por su trabajo de agitación con los indios mapuches radicalizados.

El mismo Chávez le impidió la entrada a Venezuela cuando arribó al aeropuerto de Caracas. Sin embargo, en Argentina disertó en la Universidad de las madres de Plaza de Mayo, en la Cooperativa del Hotel Bauen y en la Sociedad Vasca. En su paso por el país respaldó la negativa a extraditar al terrorista del “Frente Patriótico Martín Rodríguez” Apablaza Guerra [vi] 

En el 2006, Mikel Enrique Garmendia y otros 5 integrantes de la brigada Askapea mantuvieron reuniones con representantes de los municipios de Mar del Plata y Cipolleti (Prov. Río Negro). El 1º de marzo del 2009, Garmendia fue detenido en España acusado de participar en la colocación de una bomba en la sede del partido socialista español, en la localidad guipuzcoana de Lazkao. La agrupación de abogados “Solidaria” y la Agrupación Martín Fierro de nuestro país, emitieron notas de protesta por la detención del terrorista. 

Hebe de Bonafini (Presidenta de la mediática organización , “Madres de Plaza de Mayo”) tiene una larga y fecunda relación de apoyo a la ETA, que comenzó con un viaje de la dirigente revolucionaria a España en mayo de 1997, donde tuvo diversos gestos de solidaridad para con la organización terrorista que culminaron con un comunicado en que denunciaba: “…las torturas de numerosos detenidos etarras consentidas por los jueces de la Audiencia Nacional Española…” . A pesar del estupor en España por estas declaraciones, Bonafini aumentó y propagandizó a la banda, con otros dichos de apoyo colocados en la pagina Web de su organización y ante otros medios de comunicación social, donde dijo: ”España es un estado terrorista porque tortura y tiene presos por pensar”.

ETA para aquella fecha (2002) había asesinado a más de 800 españoles, entre ellos una ciudadana argentina, Cristina Mónica Illiaramendo Ricci, muerta a tiros el 22 de marzo de 1982, en la localidad vizcaína de Sestao.  

Pérez Esquivel. En momentos que la banda terrorista se encontraba disminuida o acorralada políticamente recurría a mediadores para pasar el mal momento. El premio Nobel de la Paz, Pérez Esquivel, se presentó reiteradamente a estos falsos intentos de pacificación.

En 1989 el mencionado llevó un mensaje pacificador al gobierno de Felipe González viajando numerosas veces a entrevistarse con miembros del gobierno español, no sólo para actuar como mediador sino también como “consejero” de los etarras, según los propios dichos de la ETA. La rotura reiterada de la banda de las treguas acordadas, llevó al siguiente gobierno español de José María Aznar a prescindir de los servicios de Pérez Esquivel.  

El Juez Claudio Bonadío, el 14 de junio del 2004, seguramente por presión política del gobierno, se negó a extraditar a España al terrorista de la ETA José María Lariz Iriondo (a) Josué, pese a los acuerdos internacionales que prevén esta contingencia. La Corte Suprema de Justicia, por el mismo motivo, confirmó el fallo, sólo con la disidencia del Juez Boggiano, el que tiempo después debió alejarse de su cargo en la Corte.  

ü     Las FARC –EP (Fuerzas Armadas de Colombia -Ejército del Pueblo) 

En marzo del 2005, el diputado Guillermo Cantini pidió al gobierno nacional que se investigara la presencia en la Argentina de varios integrantes de la banda terrorista FARC no obteniendo  a la fecha ninguna  respuesta. 

El gobierno colombiano, el 18 de noviembre del 2006, puso en alerta al gobierno argentino sobre la presencia de integrantes de las FARC en el país, entre ellos Javier Calderón (a) Romaña, autotitulado canciller de la banda, con captura recomendada por la DEA,  con una recompensa de  U$S 2,5 millones de dólares. En este caso tampoco  hubo respuesta ni preocupación. 

El 14 de noviembre del 2009, se proyectó una película de propaganda en el cine teatro Gaumont (Capital Federal) a favor de las FARC, de 2 horas de duración.  El Ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva refiriéndose a la presentación del film durante  una entrevista en la TV de ese país, dijo que “el que difunda publicidad de los actos terroristas o las proclamas de estos bandidos es cómplice de ellos”. 

El argentino Jorge Giilanders Millar de 82 años de edad fue secuestrado en una zona fronteriza de Venezuela, el 6 de marzo del 2006, por negarse a pagar “peaje” a la banda de las FARC, poco tiempo después de secuestrado murió. Pese a los esfuerzos e investigaciones de familiares, recién se enteraron de su muerte a principios del 2008 por otros secuestrados que fueron liberados. El Estado argentino no hizo gestiones ni acciones de ningún tipo. 

El jueves 25 de marzo de 2011 la Universidad Popular de las madres de plaza de Mayo (Sector Hebe de Bonafini) homenajeó los 40 años de creación de las FARC, organización que tanto en la Unión Europea como en EE.UU. figura como una de las organizaciones ilegales y terroristas.  

ü     FPMAR (Frente Patriótico Manuel Rodríguez) 

Desde la época de guerra revolucionaria en nuestro país en las décadas del 60 y 70 la frontera común con Chile permitió el intercambio y reunión de numerosos miembros de las organizaciones terroristas de ambos países. Por esa facilidad dada por la enorme frontera común,  entró a la Argentina Sergio G. Apablaza Guerra (a) Comandante Salvador, quien estaba  acusado de asesinar en 1991 y en pleno gobierno democrático, al senador chileno Jaime Guzmán y también de secuestrar en ese mismo año a  Christian Edwards del diario el Mercurio de Chile.  

En cumplimiento de tratados  suscriptos por ambos estados, Chile pidió su extradición para ser juzgado en dicho país. Sin embargo, el organismo “interministerial CONARE” (Comisión Nacional de Refugiados) ante el escenario jurídicamente desfavorable para el terrorista, resolvió considerarlo “refugiado” y con ello impedir su extradición. Apoyaron públicamente esta decisión, las llamadas Abuelas de Plaza de Mayo (Estela Carlotto) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (Horacio Verbistky), entre otras. El embajador argentino Ginés González García ante el gobierno de Chile, justificó y avaló la negativa a extraditar al terrorista. 

Consideraciones finales. 

     Debemos aceptar que la palabra "terrorismo" se encuentra política y emocionalmente influida, y que esto dificulta consensuar una definición precisa, ya que muchos funcionarios, intelectuales y analistas la definen de acuerdo a sus intereses y motivaciones ideológicas.

     Como hemos acreditado, el terrorismo es un método de acción política aberrante, basado en inspirar miedo y con la finalidad de asaltar el poder político para cambiar la forma de vida de un pueblo dado, o eventualmente obtener una mejor posición geoestratégica. Actualmente continúa siendo una realidad diaria en casi todo el mundo. Si bien el terrorismo ha sido un método empleado desde tiempos inmemoriales, durante el siglo XX adquirió una presencia y gravedad inusitadas.

     El terrorismo fue utilizado políticamente por URSS para facilitar su expansión geoestratégica a partir de los 50, contra los países  del Tercer Mundo mediante guerras revolucionarias de liberación (países coloniales) o de expansión  (países subdesarrollados en la órbita de EE.UU., donde utilizó como trampolín a CUBA desde 1960).

La mística de la revolución cubana y la referencia de sus líderes carismáticos unida a una formidable campaña ideológica y de adiestramiento militar, lograron desarrollar los llamados “Ejércitos de Liberación Nacional” en todos los países del subcontinente, que produjeron un baño de sangre en la región bajo la premisa de destrucción de los Estados burgueses ( y al poder militar que los sustentaban) mediante la vía armada. 

     Posteriormente fue (y es) aplicado por  los extremistas árabes en su lucha contra Israel para imponer sus reivindicaciones geopolíticas y su cultura islámica.  

     Fue articulado por los EE.UU. y Gran Bretaña en una alianza inicial con el fundamentalismo islámico, en su proyección  por intereses propios sobre la zona petrolera del mar Caspio (Asia Central) y para erradicar de la zona a la URSS (guerra de Afganistán)

De ese conflicto, los fundamentalistas del Islam salieron fortalecidos y utilizaron su experiencia y medios para transformar rápidamente su lucha interna por el poder en una “guerra santa”, con la finalidad política-religiosa de imponer el “integrismo islámico” a “escala global” en los países con población musulmana significativa. 

     En estos últimos años la “guerra revolucionaría” internacional, regional y nacional de los 70 ha tomado un nuevo giro con la aparición del” narcoterrorismo”. 

     Resulta definitiva la aclaración del “Estatuto de  Roma” respecto del sujeto activo que puede ser tanto un Estado como una Organización, con lo cual vemos una vez más lo repetido en esta larga serie de boletines respecto a que la justicia argentina no se atiene a Derecho , dictaminando sentencias arbitrariamente fuera del mismo. Ello es debido a la ingerencia del Poder Político que con anticipación a la concreción de los juicios impone la sentencia que deben dictar los jueces. (al personal  militar y de las fuerzas de seguridad y policiales por la actuación en la guerra contra los terroristas subversivos).

     En la Argentina algunos funcionarios, grupos revolucionarias y organizaciones de DDHH, con la anuencia del gobierno, dan apoyo público y encubierto a las nuevas y subsistentes organizaciones terroristas, contribuyendo con ello al aislamiento del país del mundo civilizado. 

     Es evidente que algunos funcionarios e integrantes del Poder Judicial y organizaciones de DDHH, tienen una visión sesgada del fenómeno terrorista, según la cual se utilizan distintos encuadres jurídicos de acuerdo al tinte ideológico del procesado, a contramano del mundo globalizado,  que rechaza la violencia política cualquiera fuere su justificativo.

     En Latinoamérica muchos de los terroristas que componían las organizaciones subversivas insurgentes se han “reciclado” convenientemente aprovechando los nuevos vientos democráticos de la región y se han incorporado a los 3 Poderes de sus países, desde donde continúan su acción disolvente contra los valores, tradiciones e instituciones, sin los riesgos implícitos de la lucha armada. Muestra evidente de ello son las persecuciones judiciales instrumentadas contra el personal militar que los derrotó en el terreno de las armas.

     La caída del Muro de Berlín y consecuente pérdida de apoyo logístico a través de Cuba, provocó primero la asociación de las organizaciones subversivo-terroristas con los narcotraficantes, para luego proceder a su eliminación y el copamiento de esos mercados con lo cual nació la conjunción explosiva del “narcoterrorismo”.

     La sideral cantidad de dinero generada por el narcoterrorismo le permite comprar conciencias y voluntades de políticos, legisladores, jueces, funcionarios, religiosos, comunicadores, policías y militares. Aquellos que se resisten al cohecho son amedrentados o asesinados, con lo cual se cumple la regla del “P ó P” (Plata o Plomo). Así convierten a los Estados en los que se han instalado en verdaderos nichos de corrupción, donde desaparecen las garantías de Justicia y Seguridad para el ciudadano común  y reina la impunidad para los delincuentes.

     Tanto los Carteles de la droga como los “Patrones del Crimen Organizado” utilizan a nivel local expresiones muy violentas de terrorismo (sicarios, maras, pandillas menores) para afianzar su poder y asegurar sus “negocios”. Tales acciones han elevado en forma exponencial lo que se denominan “delitos comunes” (arrebatos, robos a mano armada, secuestros extorsivos, asesinatos, estragos, matanzas entre pandillas por diputa de poder, etc.).

     Una de las características que la legislación argentina requiere para calificar a una acción como “terrorismo” es que aquellos que la cometan estén organizados en redes operativas internacionales, con lo cual torna incumplible la sanción legal a los conflictos internos, que hoy están a la cabeza mundial de las actividades criminales más frecuentes y peligrosas. 

Referencias:

i En ella estudió Ilich Ramírez Sánchez (a) el Chacal, terrorista internacional, hijo de un comunista venezolano y célebre por haber secuestrado en Viena el 21 de diciembre de 1975, a 11 ministros del petróleo árabes durante la conferencia de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) Actualmente esta universidad cambió su orientación hacia lo exclusivamente geopolítico y se denomina Universidad de “Amistad de los Pueblos”, donde cursan estudios en sus 10 diferentes facultades, 300.000 alumnos de 145 países.

ii Las “7 hermanas” eran: Standar Oil (NY); Royal Dutch Shell; Texaco; Gulf; Mobil; Standar Oil (California) y British Petroleum. Según la AIE (Agencia Internacional de Energía) las necesidades de petróleo del mundo occidental  saltaron de 1970 a 1980 de 63,2 millones de barriles diarios a 71,3 millones; actualmente se estiman en 84,4 millones de barriles diarios. También en este rubro se sumaron nuevos actores: Saudi Armaco (Arabia Saudita) Nioc (Irán) Gazprop (Rusia) Pedevesa (Venezuela), Pemex (México) Sontrac (Argelia) Afrol (Libia)  Petrobrás (Brasil). Todas ellas de sus respectivos Estados.

iii En el Asia Central se  encuentran los ricos yacimiento de petróleo y gas del mar Caspio y Afganistán. Habría habido un acuerdo secreto entre la CIA, el ISI (Servicio de Inteligencia de Pakistán) el ISTAJBARAT (Servicio de Inteligencia de Arabia Saudita) cuyo jefe era el príncipe Turki Al Faysal, en el que participó Osama Ben Laden, los que implementaron  la resistencia afgana. En Afganistán estaba entonces en el poder un gobernante pro soviético, Nur Mohamed Taraki, que quiso imponer el comunismo en una población fundamentalmente tribal y musulmana, fue el Viet Nam de la URSS.

iv Según el diario Ámbito Financiero del 23.4.10, el senado paraguayo  declaró “estado de excepción” el norte del país, a donde el presidente Luego mandaría tropas para combatir al EPP (Ejercito del Pueblo Paraguayo) que era entrenado y asesorado por las FARC. Es de destacar que ésta es la zona de grandes plantíos de marihuana, cuya  producción es introducida en la Argentina por la porosa frontera común. Los últimos secuestros efectuados son del orden de 2.000 kgr. de marihuana.

v En el año 1988 la Asamblea General de las UN, estableció un programa  global de monitoreo, por medio de satélites, para detectar la ubicación extensión y producción de plantaciones de coca y amapola.

vi  Infobae del 7/10/10

Reflexión

Argentina fue atacada por el terrorismo internacional. 

Los terroristas subversivos iniciaron una guerra contra el estado nacional para tomar el poder e instalar un sistema comunista.

El gobierno constitucional ordenó a su brazo armado aniquilar a los terroristas. 

Las fuerzas armadas, de seguridad y policiales cumplieron lo ordenado. 

Hoy los integrantes de esas fuerzas son perseguidos, enjuiciados y condenados con legislación anticonstitucional, posterior a los hechos, incorporando delitos antes inexistentes en nuestra legislación.

Los terroristas subversivos fueron  liberados, amnistiados o indultados y compensados económicamente. No son juzgados ni sus crímenes considerados delitos de lesa humanidad.

Los terroristas están libres. Muchos son funcionarios del gobierno. 

¿Somos los argentinos iguales ante la ley? (Art. 16 de la Constitución Nacional)

NO HAY PAZ SOCIAL SIN IGUALDAD ANTE LA LEY. 

Fuente: Nuestra Historia 70.

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